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Responsabilidad compartida

Responsabilidad compartida, recompensa compartida: El futuro de la logística urbana

por Damien Bon, Director General de Stuart

En un plazo de cinco años, el número de paquetes entregados se duplicará. Dada la explosión del comercio electrónico, los servicios de entrega instantánea, el envejecimiento de las infraestructuras y las flotas motorizadas anticuadas, la logística urbana se encuentra en un punto de inflexión. Hoy más que nunca, es esencial repensar nuestro enfoque de las entregas en el último kilómetro para responder a los desafíos sociales y medioambientales del mañana.

Cuando pensamos en la logística urbana, nos vienen a la mente los dos extremos del espectro de entrega: los centros de distribución, esos gigantescos almacenes suburbanos diseñados para procesar miles de paquetes; y el consumidor ultraconectado, que busca opciones de entrega cada vez más rápidas. Lo que se interpone entre ambos son las realidades que plantean las ciudades. Cada vez más pobladas, se enfrentan a la presión de un flujo de mercancías cada vez mayor, sinónimo de congestión, contaminación, ruido y otros inconvenientes colaterales. En París, por ejemplo, se realizan diariamente cerca de 100.000 envíos y entregas, lo que representa un impresionante 40% de la contaminación de la ciudad. Para responder al crecimiento del comercio electrónico y minimizar su impacto negativo, los centros urbanos no tienen más remedio que adaptarse a un nuevo objetivo: apoyar estos nuevos comportamientos de compra, mejorando al mismo tiempo la calidad de vida de sus habitantes.

Transformación: Una responsabilidad compartida entre el sector público y el privado

El comercio electrónico es un fenómeno relativamente reciente. Las infraestructuras de transporte urbano se diseñaron inicialmente para atender a minoristas y profesionales cuyas necesidades estaban muy estandarizadas, tanto en términos de capacidad como de horario. Sin embargo, la evolución de nuestras ciudades, en particular en materia de transporte, ya no se adapta a los estándares de consumo actuales, que son omnicanales. Los consumidores tienden a comprar más, con mayor frecuencia, y no necesariamente en pedidos agrupados. Desde el punto de vista logístico, se trata de un nuevo reto, tanto en términos de infraestructuras de expedición como de reducción de los plazos de entrega.

Además de las diversas iniciativas de la ciudad, los actores económicos deben priorizar tres objetivos clave:

  1. Modernizar las flotas de vehículos de reparto y los modos de transporte para promover métodos menos dañinos y más ecológicos.
  2. Optimizar el flujo y desarrollar circuitos más cortos para transformar la logística centralizada en la logística compartida utilizando la tecnología.
  3. Acercar las mercancías y sus compradores repensando las redes de distribución actuales en favor de los almacenes miniurbanos. El aumento del coste de los inmuebles urbanos aleja los centros de expedición de las ciudades, mientras que las exigencias y las limitaciones medioambientales exigen lo contrario.

Logística compartida al servicio de la ciudad y del consumidor

La logística centralizada atiende a las necesidades de las masas que seguirán existiendo mañana. Pero por las razones mencionadas, este modelo necesita ser reimaginado. El cambio hacia un sistema logístico compartido debe ir acompañado del desarrollo de tecnologías e infraestructuras inteligentes. Construidas como una red de recursos comunes, contribuyen a satisfacer la creciente demanda al compartirla de forma más equitativa y al seleccionar el método de entrega más adecuado en tiempo real.

Entendemos la logística compartida como la combinación de varios métodos y rutas de entrega, cuyos puntos de recogida y distribución varían según la disponibilidad de un producto, la ubicación geográfica del consumidor final y el tiempo de entrega deseado.

Como tal, se necesitan otros tres modos de entrega para complementar la ruta tradicional de almacén a consumidor, transformando en última instancia las ciudades en centros logísticos ágiles y abiertos:

  • Envío desde un almacén urbano o «ship-from-hub»: Con una red densa y conectada de mini-almacenes urbanos, una gran parte de los paquetes de comercio electrónico podrían ser entregados en un…

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